La cumbre sobre cambio climático de Durban y la agenda china

In by Simone

Falta menos de una semana para que comience la conferencia sobre cambio climático de Durban, en la que los países intentarán una vez más llegar a un consenso sobre las políticas de reducción de emisiones de gas de efecto invernadero. China quiere dar señales de que enfrenta el problema con seriedad, como consta en el duodécimo plan quinquenal en el que consagra su deseo de alcanzar un "desarrollo verde".
Beijing anunció su estrategia medioambiental en un Libro Blanco -los documentos oficiales en los que el gobierno chino consigna su política oficial sobre un tema- donde incluye las demandas de Naciones Unidas. Más importante aún, China manifiesta su compromiso de intervenir a nivel local para reducir las emisiones de CO2, mediante el fortalecimiento del orden jurídico, de la planificación estratégica, de la aceleración de la reestructuración económica y la optimización de la diversificación energética mediante el desarrollo de energía "limpia".

Sin embargo, para iniciar las negociaciones China deja claras sus condiciones: que el esfuerzo sea global y que los países desarrollados lideren el proceso.

Xinhua, la agencia de prensa del gobierno, también se ha metido de lleno en el debate sobre el cambio climático en China, explicando a la gente la estrategia de Beijing a la espera de la reunión que se celebrará la próxima semana en Sudáfrica. "China se ha comprometido a cumplir con sus obligaciones en el marco de los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático. El país ve la cuestión como uno de los desafíos más importantes que enfrentamos”, escribió la agencia, en una nota replicada por todos los medios de comunicación chinos.

Después de más de tres décadas de crecimiento económico, China ha pasado de ser un país pobre y se convirtió en la segunda economía más grande del mundo en términos de PIB, después de los Estados Unidos.

"Esta transformación -asegura el Libro Blanco- se ha logrado a un alto costo, a través de la degradación ambiental, las emisiones de carbono, el consumo acelerado de recursos naturales y la escasez de agua en algunas zonas, todas cuestiones que han puesto presión sobre la vida cotidiana".

De acuerdo con el documento de Beijing, el cambio climático podría aumentar la frecuencia de los desastres naturales y las condiciones climáticas extremas que tendrían una influencia considerable y un impacto nocivo en la salud humana, así como también causar cambios en los ecosistemas de China.



El Libro Blanco reitera que "abordar el cambio climático coincide con los ideales de desarrollo fijados por el Partido Comunista chino". Como resultado, “en el duodécomo plan quinquenal para el desarrollo económico y social (2011-2015), el gobierno deberá responder de manera activa al cambio climático mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero".

Entre tanto, China intenta traducir sus palabras en hechos. Durante el período del undécimo plan quinquenal (2006-2010), el país ha logrado crecimiento económico anual promedio de 11,2%, con un crecimiento promedio del 6,6% en términos de ahorro de energía. Ahora su posición más clara va en el sentido de la legislación, o cómo aplicar las leyes para incrementar la eficiencia energética.

Sin embargo, escribe Xinhua, “China tiene todavía un largo camino por recorrer en términos de un desarrollo sostenible. Como país en vía de desarrollo, China está en un momento diferente a la de los países desarrollados. Esto proporciona una razón para pensar en las diferentes prácticas para abordar el cambio climático. China pide que se lleven a cabo negociaciones internacionales sobre el cambio climático".

Y cuando Beijing habla de negociaciones, se refiere a garantizar que los países desarrollados reconozcan las diferentes condiciones de los países en vías de desarrollo y a promover la transferencia de tecnología medioambiental en un intento por lograr un desarrollo global sostenible.
 Habrá que ver qué opinan los países desarrollados.